VIENDO NAVARRA Vol 6

"VIENDO NAVARRA" VOL. 6


CAPILLA DE MÚSICA de la Catedral de Pamplona


Música: Seigneur, sachiez (pista 19 del CD “Paseo Musical por Navarra”




1) Orígenes

Acabamos de escuchar una Chançon del rey Teobaldo I de Navarra, enterrado en la Catedral de Pamplona. Cuando él fue alzado como rey en la Seo de Iruña, su coro, la Capilla de Música, llevaba 28 años funcionando con sus nuevos estatutos del año 1206.


Estamos hablando de la institución musical con diferencia de siglos más antigua de Navarra. La Capilla de Música tiene ocho siglos de antigüedad y de actividad continuada, jamás interrumpida.



Es muy probable que la primera iglesia prerrománica que se construyó en la acrópolis pampilonense usara la música para sus ritos sagrados, pues resulta impensable un culto cristiano sin el canto. Pero es el 29 de septiembre (día de San Miguel) del año 1206 cuando se sistematiza la música en la Seo, con unos Estatutos fundacionales de la Chantría más coro de niños y de adultos, vinculándola a lasa iglesias de San Miguel de Aralar y Zamarce. La figura del Chantre con el tiempo pasó a ser dignidad; siguió siendo el responsable máximo de la música, aunque ya no era músico. Pasó el cometido de su cargo al técnico, al maestro de capilla. El coro se llamó desde ese momento (siglos XV-XVI) “Capilla de Música” El maestro asumió el coro y orquesta polifónicos, mientras que la parte gregoriana o “canto llano” lo regentó el “sochantre” (dependiente del chantre), y así hasta nuestros días. El último sochantre fue Heradio Villanueva (fallecido el año 2006). El actual arzobispo Don Francisco Pérez unió los dos cargos en uno, pasando el maestro de capilla a ser también chantre.


El chantre era el dueño en la edad media del molino y los terrenos de la “Chantría” (de ahí el nombre del barrio de la Chantrea). Todavía hoy es el Chantre quien recibe al Ángel de Aralar en su visita anual a Pamplona y sale a su encuentro a la Taconera, como primer hermano de la Cofradía.


Hay en la catedral otro cargo y “oficio” fijo desde hace siglos, el del organista. Antiguamente había un segundo organista, que debía tocar tambien el arpa cuando callaba el órgano (En Adviento, Cuaresma y el oficio de difuntos).


La primera liturgia catedralicia (texto y música) se desarrolló en Rito Mozárabe. Sabemos que el Cabildo de Pamplona, ante los intentos de Roma de sustituir el mismo por el Rito Romano y el Canto Gregoriano, se resistió hasta el final, aceptándolos por fin el año l083. Se puede decir que desde esa fecha hasta hoy se ha cantado en la Catedral todos los días sin interrupción. Canto Gregoriano (canto llano), mientras que, por ejemplo,los monjes de Leyre, que es el centro gregoriano de Navarra, fueron obligado a abandonar el monasterio en el s. XIX durante más de un siglo.


Música: “Ne recorderis” del Cd. “Paseo musical”, pista nº 15.

2) Nacimiento y consolidación de la Capilla de Música


Según el historiador José Goñi Gaztambide, las primeras noticias documentadas en el Archivo Catedral sobre los cantores de la misma se remontan al pontificado de Pedro de París en la segunda mitad del siglo XII, hace más de ocho siglos.


Durante el pontificado de Arnaldo de Barbazán, en el Siglo XIV, el coro catedralicio adquiere un nuevo impulso, con normas muy concretas para el canto.


En l523, con ocasión de la visita a Pamplona del emperador Carlos V, la institución adquiere la forma habitual de las capillas de música de las catedrales españolas, forma que se ha mantenido similar hasta nuestros días. En el s. XV, quizá antes, nace el grupo de ministriles de viento y en el s. XVIII la pequeña orquesta de cámara de cuerda. Este grupo instrumental estable estará presente en los inicios de la Orquesta Santa Cecilia, lo mismo que Mariano García, Joaquín Maya y Remigio Múgica, todos ellos pertenecientes a la música catedralicia, el primero fundará la Academia Municipal de Música y los otros el incipiente Orfeón Pamplonés.


La Capilla de Música conservó y transmitió, junto con otras aportaciones al patrimonio musical de Navarra, el pasaclaustro  "Marcha y Minueto para la entrada del Reyno", actual Himno de Navarra.



Desde el Medievo hasta nuestros días la Capilla de Música ha actuado en los días más alegres y tristes de Navarra: coronación y consagración de nuestros reyes y obispos,  honras fúnebres por los principales personajes de nuestra historia, rogativas, pestes, y fiestas patronales. Todos los reyes de España en su visita a Pamplona han entrado a la Catedral, y en ella ha actuado siempre su coro y orquesta.


Fondo musical: “A un triunfo tan feliz” (CD. Música en la Catedral s. XVIII), pista Nº 7.




En l66O la Capilla “en pleno” (coro y orquesta) acompañó al rey Felipe IV de España a las bodas de su hija la Infanta Mª Teresa con Luis XIV de Francia, celebradas en San Juan de Luz. El fastuoso rey francés mandó sellar la puerta por donde entró a la iglesia, para que nadie más pasara por la misma puerta, y así sigue, cerrada.

La actividad de la Capilla de Música ha sido constante desde la Edad media hasta nuestros días y solo se ha interrumpido en muy contadas ocasiones, por ejemplo a causa de la Guerra de la Independencia, cuando durante unos meses el Claustro gótico de la Catedral de Pamplona sirvió para cuadra de los caballos de las tropas francesas. El “infantico” Hilarión Eslava tuvo que abandonar la Escuela de la Seo y alojarse en su casa de Benitonegua de Burlada.


En la famosa Escuela de la Catedral (fundada en 1206) se han educado y trabajado notables maestros (clérigos y seglares) como Michael Navarrus, Urbán de Vargas, Pedro Ardanaz, José de Cáseda, Andrés de Escaregui, Sebastián Albero, Julián Prieto, Hilarión Eslava, Mariano García, Joaquín Maya,oJesús García Leoz.



3) Tendencias estético-musicales de sus maestros


El Reyno de navarra y la Capilla de Música en la Edad Media estuvieron relacionados con los centros musicales de la incipiente Escuela polifónica de Paris y Universidad de Toulouse (el Cabildo subvencionaba permanentemente en esta universidad los estudios de dos capitulares), así como con algunos "chantres" y "ministriles" de la Corte papal de Avignon y de Cataluña-Aragón, mientras que a partir del s. XVI se relacionaron más con Castilla.


Es en el s. XIV, mientras se estaba construyendo el Claustro gótico, cuando la música Navarra fue más internacional, pues dos de las máximas figuras de la época (Ars Nova), Guillaume de Machaut y Feliphe de Vitry están relacionados con Navarra, el primero al servicio directo de Carlos II el Malo, y el segundo en la Escuela de Navarra en Paris, fundada por la reina Juana de Navarra. También el Reyno tuvo relación musical con la Corte Papal de Avignon a través de Carlos III el Noble. Algunos comentaristas son dados a valorar figuras como Pablo Sarasate y Julián Gayarre como si fueran el culmen musical de Navarra, pero nuestra historia musical fue más importante en el Barroco y mucho más internacional en el s. XIV que en el s. XIX.


La Catedral de Pamplona tuvo que albergar un patrimonio musical importante por el trasiego cultural del Camino Jacobeo, pero la  mayor parte de la música medieval escrita del Archivo Catedral se ha perdido, y lo poco que  aparece, está en archivos de Francia, no en el Viejo Reyno.


Tampoco se conserva mucha música escrita del Renacimiento, siendo la máxima figura del mismo Miguel Navarro, maestro de capilla de la Catedral de Pamplona,con muy interesante polifonía escrita y publicada a sus expensas.


Abundan en cambio las partituras del Barroco. En el s. XVIII sus maestros siguieron las mismas corrientes estéticas del resto de Europa, pasando del tardío Barroco al llamado estilo Galante-Rococó (coincidente con la decoración de la Sacristía Mayor y de la Biblioteca capitular) y al Clasicismo, mientras que durante el s. XIX copiaron modelos un tanto operísticos de Italia. La Escuela de Música de la Catedral creó y exportó música de la misma tendencia teatral a las catedrales de toda España a través de figuras como Hilarión Eslava y Mariano García, ambos educados en la Escuela de la Seo de Pamplona.


Música: Domine ad adjuvandum me festina,  CD Música en la Catedral Nº 3 (siglo XIX), pista 1.


A finales del s. XIX y comienzos del s. XX la Capilla adquirió un número importante de partituras procedentes de Alemania, siguiendo la moda musical del llamado "Cecilianismo", corriente que entró en España a través de Roma y el Vaticano. Fueron sus representantes los maestros de capilla Hipólito Ramírez y sobre todo el sangüesino Daniel Piudo Zubiri.



4) Siglo XX


La Capilla de Música a finales del s. XIX y comienzos del  s. XX contribuyó eficazmente al nacimiento de la Orquesta Santa Cecilia y del Orfeón Pamplonés, con varios músicos comunes a ambas instituciones. Mariano García, Joaquín Maya, Remigio Múgica, y Martín Lipuzcoa, eran primero y fundamentalmente músicos de la Capilla de Música, así como varios de sus instrumentistas y cantores: Estanislao Luna, Felipe Aramendía, Segundo Egaña, José Osés, Carlos Bengoechea y, más tarde, Jesús Urdin y Heradio Villanueva


Todavía en la actualidad el maestro de capilla de la Catedral dirige los tres conjuntos musicales (Capilla de Música, Orquesta Sinfónica de Navarra y Orfeón Pamplonés) en varias ocasiones del año litúrgico o en sus fiestas civico-religiosas de San Fermín, San Saturnino y San Fco. Javier.


Música: “Claro de Luna” de Cl. Debussy del CD “Día Europeo de la Música” para Radio Nacional 1999, (pista 4, m. 3´06).Inédt.


En la primera mitad del s. XX la Capilla de Música siguió siendo solicitada en todas las funciones musicales de cierta relevancia y despertaba el interés de los músicos que visitaban la ciudad. En l902 el tenor pamplonés Manuel de Huarte, "al servicio de la Corte de Turquía", enterado de la venida a la Catedral del nuevo rey Alfonso XIII, pidió al Cabildo poder cantar algunos solos con el coro catedralicio. En l9l2 éste actuó en el VII Centenario de las Navas de Tolosa celebrado en Roncesvalles y Pamplona. Dentro de los actos programados, el l9 de julio asistió a la Catedral el rey Alfonso XIII.


En l9O2 actuó en la inauguración del Asilo de ancianos de Alcoz, en l903 en la del Manicomio, y en l923 en el V Centenario del Privilegio de la Unión. En l92O se celebró el II Congreso de Estudios Vascos, y la Capilla cantó "con insuperable maestría", según dicen las Actas.



Algunos instrumentistas de la Capilla de Música colaboraban también con la Orquesta del Teatro Municipal. En acta del Cabildo se valora el buen hacer y el espíritu de servicio de otros instrumentistas de la Capilla, como Estanislao Luna (el que tuvo una tienda de pianos), o Felipe Aramendía. La obra compositiva de Estanislao Luna, que permanece olvidada, es muy interesante y merece ser recuperada.


Música: “Benedicta es tu” del CD “Paseo musical”


5) Actividad actual


En la segunda mitad del s. XX, una vez desaparecida la secular orquesta propia de la Seo así como los "Infantes" (éstos en 1965), la Capilla de Música resurgió de sus propias raíces, adaptándose igual que lo hiciera en otras épocas a las nuevas circunstancias.


Desde hace unas cinco décadas, además de mantener sus actuaciones fijas derivadas de la liturgia más solemne,ha sabido consolidar una media de 50 actuaciones al año, de las que la mitad son con coro y orquesta de cámara. La plantilla al uso consta de 40 coralistas y 25 instrumentistas.


Ahora el conjunto está compuesto por seglares, excepto el organista Julián Ayesa y el maestro de capilla, Aurelio Sagaseta, ambos canónigos. En las filas de la Capilla de Música han actuado como coralistas y solistas María Bayo, Iñaki Fresán, Pachita y Maite Beaumont, Raquel Andueza, y Juan Corcuera, hoy día profesionales de ámbito internacional.



El coro ha cantado en auditorios y sobre todo en catedrales como Notre Dame de Paris, San Patricio de New York (ciudad en la que ofreció 7 conciertos), en Japón, Praga, San Juan de Malta, varios duomos de Italia en 3 giras distintas, Lucerna y Sion de Suiza, Universidad de Oxford y catedral de Londres, Lituania, Varsovia y Torum de Polonia, Israel y Palestina, además de en las principales catedrales de España, llevando siempre, al menos en una parte del programa, música de autores navarros y de su propio Archivo Histórico.


En 2006 celebró el VIII Centenario de su fundación con diversos actos: conciertos, recuperación de instrumentos musicales a partir de la iconografía de su claustro gótico, y una Exposición “Capilla de Música: 800 años”. Con dicho motivo publicó dos obras: la polifonía de “Miguel Navarro, opera omnia” y “Mendaur, antología musical” de A. Sagaseta (ambos maestros de capilla). Asimismo ha publicado 19 CDs preferentemente con música de su propio Archivo Histórico.


En el mismo año 2006 recibió la Medalla de Oro de la Ciudad, otorgada por unanimidad por el Ayuntamiento de Pamplona.

Música: “Nere maitea” del CD “Paseo musical por Navarra”, pista Nº 2. La parte central, la del coro mejor que el solista

6) Archivo de Música.- Merece un capítulo aparte el rico Archivo Histórico de Música de la Catedral de Pamplona, fruto de la aportación de los maestros de capilla durante siglos. El Cabildo obligó a sus maestros de capilla a que compusieran varias obras al año, que luego quedaron depositadas en el Archivo, no así a los organistas. Las obras de estos pasaron a su muerte a sus herederos, en general familiares suyos, por lo que desaparecieron en su mayor parte, apenas ha quedado nada de su producción. Este resultado es común en todas las catedrales españolas que no reglamentaron la producción musical de sus organistas. Queda por lo tanto en los archivos catedralicios mucha polifonía de los maestros de capilla, pero muy poca música de teclado (aunque sí de acompañamiento).

El Archivo de Música de la Catedral de Pamplona contiene sin duda, el más importante fondo histórico musical de Navarra. Le siguen en importancia la Catedral de Tudela y Roncesvalles. En la actualidad el archivo de Pamplona consta de 3 secciones:  el archivo propiamente histórico; el archivo o fondos procedentes de los legados de diversos maestros y organistas del s. XX; y el archivo "funcional" o compuesto por el repertorio en uso por la Capilla actual. Éste fondo todavía cambiante, un día pasará a ser también histórico, y reflejará qué música se hacía por la Capilla de Música entre mediados del s. XX y la actualidad.


El principal o Histórico, es un archivo en su mayor parte de obras inéditas y únicas o exclusivas de Navarra. En 2012-13 se procedió a digitalizar todo el archivo. Una vez finalizado este trabajo que recoge 65.000 páginas de música (la mayoría inéditas) correspondientes a 2.500 obras o partituras, se vió la utilidad de publicar para los investigadores sus índices en internet y sobre todo de editar un Catálogo en papel impreso o libro. Está preparada la edición, pero falta encontrar un sponsor para su debida publicación.


Llama la atención de que existan ediciones en facsimil subvencionadas al 100% con dinero público de músicas de relativo interés fechadas a finales del s. XIX, cuando en el principal Archivo Musical de Navarra hay centenares de obras inéditas muy anteriores, del Renacimiento y Barroco local, que siguen estando “olvidadas”.


Además de estas partituras y legajos de música, la Catedral guarda 60 grandes libros de facistol o cantorales del llamado “Canto llano” (gregoriano anterior a la reforma de Solesmes), en general bien conservados, y 7 cantorales de polifonía, que desde el punto de vista musical son los más interesantes, obra de Miguel Navarro, Palestrina, Guerrero, Aguilera de Heredia, José Torres, y anónimos locales,copiados pacientemente en los siglos XVI-XVIII.


Música: “Minueto para la entrada del Reyno” del CD. Paseo musical de Navarra, pista Nº 21.


7) Anecdotario.- Se deja para el final el pequeño proyecto  realizado a medias, de un anecdotario. Está escrito, pero no publicado. Se trata de recoger datos y anécdotas de algunos músicos, con personalidad, de la Catedral pertenecientes al s. XX. Son historias que se van a perder. No es lógico que sepamos interesantes datos de las vidas de componentes de la Capilla de Música de distintas épocas (las actas antiguas anotaban todo), mientras que puedan pasar desapercibidas vidas de los últimos beneficiados del s. XX a quienes hemos conocido.


La documentación antigua es muy precisa en los detalles. Gracias a ella en el futuro se sabrá que el maestro de capilla y casado Urbán de Vargas (del siglo XVII), natural de Falces, defendió valientemente la integridad física y moral de un tiple de la capilla de Música, Miguelico de Tafalla, dotado de una bellísima voz, huérfano de padre y madre, cuando lo llevaban engañado a Madrid para ser castrado y destinado como tiplón al servicio de un alto personaje político de la Villa y Corte. Su historia es de película. El citado maestro cuando se enteró de la desaparición del niño salió de noche en su busca y lo encontró al amanecer en la posada de Enériz.


El maestro acabó en la cárcel acusado de “violentar la voluntad del infante” Una vez más la hipocresía humana... En cuanto salió de la cárcel de Pamplona Urbán de Vargas se ausentó a Aragón y a Valencia donde terminó sus días. Toda su obra, que es muy interesante y está en fase de recuperación, se encuentra en archivos de Levante y Aragón, en Navarra no quedó nada.


También se sabrá que en el s. XVIII el tenor Joaquín de Redone de la Capilla era solicitado frecuentemente al palacio de la reina viuda Mariana de Neoburgo, exiliada a Bayona al llegar los Borbones a Madrid, porque la bella voz del tenor catedralicio “daba especial gusto a la reina”. No debía ser malo el tenor Redone, puesto que luego pasó de Pamplona a cantor de la Capilla papal de Roma;  o un gracioso incidente de Miguel de Arrózpide,  chirimía de la Catedral en el siglo XIX.


El actual maestro de capilla con su más de medio siglo de ejercicio continuado en la Seo, guarda un anecdotario que abarca casi todo el s. XX, con testimonios de músicos que a su llegada al magisterio se iban jubilando con 40 años de servicio (Segundo Egaña, Carlos Bengoechea, José Mª Ariz, Leocadio Hernández etc.) y otros más directos de su tiempo, como Jesús Urdín, Heradio Villanueva, Pío Iraizoz...


D. Segundo Egaña: sacerdote beneficiado dotado de una bellísima voz de tenor, fue el tenor solista indiscutible de la Capilla de Música y del Orfeón Pamplonés en la primera mitad del s. XX, hasta que fue sustituido por Julián Olaz a mediados del siglo. Segundo Egaña tenía además una grafía musical preciosa, que, fotocopiada, sigue en uso al día de hoy, tanto por la Capilla de Música como por la Orquesta Sinfónica de Navarra.

Era graciosamente exagerado para todo. Así, vestido con elegante manteo y bonete de 4 puntas de borla negra, comunicaba dramatismo y exigía expresividad con gestos a la orquesta mientras se movía y cantaba el cortante pasaje “Velum templi scisum est” de las “Siete palabras”: Y el velo del templo se rasgó y se abrieron las tumbas y aparecieron algunos cadáveres...


Música: “velum templi scisum est” del CD “Las Siete Palabras” 7ª Palabra, pista 8, buscar el pasaje en el minuto 2´21 hasta el 2´42. Se omite el Credo y luego en todo caso se puede tomar en el m. 4 las 3 campanadas y el inicio de la “tormenta” que sigue.

A veces el resultado orquestal de la Función de las Siete Palabras de los años 60-80 era pobre (no había presupuesto), por lo que los cantores del momento comentaban sotto voce que la terrible “tormenta” pomposamente anunciada por las 3 campanadas se había quedado en simple “txirimíri”...


Veámos al tenor Segundo Egaña actuando en su entorno diario de la sillería renacentista del coro central. Faltó de la Catedral unos días y a la vuelta comunicó a sus compañeros que le habían operado de cálculos del riñón, narrando sin inmutarse entre salmo y salmo: “fíjáos si era grande la piedra que me han quitado que en ella ponía como en los mojones, a Madrid trezze kilómetros”, y seguía alabando a Dios.


Al margen de las anécdotas de cada siglo, lo importantee es que la Capilla de Música de Pamplona sigue viva, cuando la gran mayoría de estas gloriosas instituciones de las catedrales españolas han ido desapareciendo en la 2ª mitad del s. XX. Sus capillas de música  han aportado a través de los siglos la mayor parte del patrimonio musical histórico nacional. Algunas van surgiendo nuevamente en el s. XXI, ahora ya con elementos seglares y con estatutos muy diversos, como las de Toledo, Bilbao, Valladolid, Valencia, Jerez de la Frontera, o Santiago de Compostela.


El pueblo y su canto, y más en ciertas regiones de España con amplia tradición coral, tiene derecho a expresarse en el templo, pero lo adecuado es combinar todo, lo popular y lo culto. En todo caso, las iglesias se cuentan por millares, mientras que las catedrales solo por decenas, y es evidente que el templo madre de la diócesis debe mantener un culto más solemne, sin olvidar nunca que la “participación” puede ser cantando y también escuchando. La misión elevadora de la música sacra en el templo es hablar cuando termina la palabra señalando y sugiriendo el más allá, siempre más allá.


Nunca un pueblo culto de centroeuropa dejaría morir una institución medieval con secular presencia viva y documentada en todos los eventos socio-religiosos de su país. Al margen del hecho religioso, la Capilla de Música es parte de nuestra propia historia socio-cultural y de la cultual del primer templo, prerrománico, románico y el actual gótico.


LE DESEAMOS LARGA VIDA.

Primavera de 2015. A los 808 años de su fundación.

Música: “Agur Jesusen Ama” (del CD “Melodías religioso populares en Navarra”, pista Nº 17).